viernes, 18 de julio de 2014

Mortalidad prematura en personas con trastornos mentales. ¡Queda mucho por hacer!


  
¡20 años menos de vida son muchos años!. Un meta-análisis muy completo publicado recientemente en World Psychiatry (Chesney Jun 2014) muestra una vez más que las personas con trastornos mentales sufren una enorme desigualdad en salud. Su esperanza de vida es entre 10 y 20 años menos que la de la población general. Un verdadero escándalo, como lo calificaba un editorial del British Journal of Psychiatry, refiriéndose a un estudio anterior (Thornicroft 2011). Es una diferencia mayor que la producida entre personas de rentas altas o bajas en España, y es una pérdida mayor que la que produce el consumo excesivo de tabaco. ¿Por qué esta enorme diferencia? Una razón es que las personas con trastorno mental tienen peor acceso a la atención sanitaria general que una persona sin enfermedad mental. El viejo, y no resuelto, tema del estigma: los prejuicios, la dificultad de expresar la demanda, la falta de formación o la dificultad de manejo de la situación y de la comunicación por parte de algunos profesionales sanitarios. Además, la persona con problemas mentales graves tiene factores de riesgo añadidos: suele ser más pobre, sufre mayor tasa de desempleo; suele vivir más aislada y menos integrada; suele consumir más tabaco o alcohol u otras drogas; y tiene más riesgo de suicidio. Por todo ello es necesario y urgente reforzar las estrategias y programs de salud mental en España y en Europa, para combatir y reducir la desigualdad en salud que sufren las personas afectadas.


Referencias
-Chesney E et al. Risks of all-cause and suicide mortality in mental disorders: a meta-view. World Psychiatry, 2014 Jun; 13(2): 153-60
doi: 10.1002/wps.20128
-Walbeck K et al. Outcomes of Nordic mental health systems: life expectancy of patients with mental disorders. British Journal of Psychiatry 2011: 199: 453-458
-Thornicroft G. Physical health disparities and mental illness: the scandal of premature mortality. British Journal of Psychiatry 2011; 199: 441-442
-De Hert M et al. Physical illness in patients with severe mental disorders. I. Prevalence, impact of medication and disparities in health care.
World Psychiatry. 2011 Feb; 10(1): 52-77

lunes, 19 de mayo de 2014

Construyendo Europa

Podemos ver el medio vaso vacío o el medio vaso lleno. Podemos ver los defectos de Europa, o podemos ver sus logros y sus posibilidades. Yo soy de los que ven el medio vaso lleno y, además, piensa que sin una Europa fuerte nos irá peor. La Unión Europea se ha ido construyendo paso a paso, desde que en 1951 se firmara en París el tratado de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero para intentar limitar el riesgo de una nueva guerra entre países vecinos. El Tratado de Roma (1957), los sucesivos Tratados y las ampliaciones de países y de competencias, han seguido un proceso lento pero imparable hasta hoy, superando intereses contrapuestos y recelos ancestrales: 507 millones de europeos podemos compartir ahora un mismo proyecto. Durante más de cinco décadas la Unión Europea ha contribuido a que no haya habido guerras generalizadas y constantes en su suelo, aunque no pudiera evitarse la terrible guerra de los Balcanes. Desde los años 50 del pasado siglo hasta hoy los países de la UE hemos avanzado en el terreno económico y social. En la salud y la sanidad el progreso ha sido incuestionable: se han puesto en marcha sistemas de atención sanitaria con una amplia cobertura pública (universalización) y unos buenos resultados que, junto a la mejora de los ingresos y la calidad de vida, han promovido la disminución de la mortalidad y morbilidad evitables y el aumento de la esperanza de vida en buena salud. Los valores comunes que fundamentan nuestros sistemas sanitarios, universalidad, equidad, solidaridad y acceso a unos servicios seguros y de alta calidad (Consejo de la UE 2006), son un referente para el resto del mundo. Aunque el diseño y la gestión de los servicios sanitarios es competencia de cada país, la UE tiene importantes responsabilidades en materia de salud. El Tratado del Funcionamiento de la UE establece que “se debe asegurar un alto grado de protección de la salud en la definición y aplicación de todas las políticas y actividades de la Unión” (art.168). En materia de sanidad la UE cuenta con Agencias para el Control y Prevención de Enfermedades, el Medicamento, la Seguridad y la Salud en el trabajo, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y otras estructuras que apoyan la labor de los Estados Miembros. El presupuesto de investigación (Horizonte 2020) destina buena parte de sus fondos a sanidad, impulsando importantes proyectos y consolidando grupos punteros. La UE organiza también redes de cooperación en diversas materias (Evaluación de Tecnologías Sanitarias, Tecnologías de la Información, Centros de Referencia) y financia acciones conjuntas y asociaciones de países para fomentar el intercambio de iniciativas (Salud Mental, Envejecimiento Activo, Calidad y Seguridad de los servicios sanitarios, etc.), así como Grupos de Trabajo y Paneles de Expertos en diversas materias. Recientemente se aprobó una decisión para actuar en situaciones de emergencia sanitaria, donde se crea un Comité Europeo de Seguridad Sanitaria que permitirá coordinar la respuesta de los 28 países de la Unión. También la UE desarrolla una labor legislativa en materia de salud y sanidad como, por ejemplo, la Directiva sobre los productos del tabaco, o la Directiva de asistencia sanitaria trans-fronteriza, que puede ser una oportunidad para mejorar la calidad de la atención en todos los países miembros, mejorando los sistemas de información y la cooperación entre sistemas de salud. Esta Directiva confirma la libertad de movimiento de los profesionales sanitarios, así como los derechos de los pacientes para recibir atención en otro país de la Unión. Mucho se había avanzado. Sin embargo, la crisis financiera y económica que se inició en 2007, y que tan profundamente ha afectado a España y otros países europeos, ha puesto de manifiesto debilidades y contradicciones en el seno de la UE. La crisis mostró cómo la unión de los mercados y la Unión Monetaria (el euro y el Banco Central Europeo) no eran suficientes para garantizar la estabilidad económica y los derechos sociales. Las instituciones económicas nacionales se vieron desbordadas por las decisiones de entidades financieras con enorme poder, que no pudieron ser controladas desde cada uno de los países. Algunas medidas se han tomado desde entonces hasta hoy: mecanismos para reforzar la Unión Bancaria, nuevas funciones para el BCE, nuevos fondos para actuar en situaciones de crisis, una incipiente tasa sobre transacciones financieras, iniciativas para luchar contra el fraude fiscal y los paraísos fiscales, etc. Pero, a mi juicio, son todavía insuficientes. Es preciso desarrollar una política económica común, incluyendo la política laboral, la política fiscal y la política energética, de tal manera que se puedan aprovechar todas las potencialidades de los países miembros, sin estar sometidos a las apuestas de los grandes inversores financieros que han desestabilizado y pueden volver a desestabilizar la economía de países enteros. La UE tiene que poner la economía al servicio de las personas y limitar el poder de las grandes corporaciones financieras. Como consecuencia de la crisis, la mayoría de los países de la UE, y la propia UE, han decidido destinar más de un billón de euros para ayudar a muchas entidades financieras endeudadas. Esas enormes ayudas han salido del presupuesto público, agrandando así la deuda pública para reducir la deuda privada. Este enorme esfuerzo, hecho con el dinero de los contribuyentes, y el impacto de la crisis en la actividad económica y el empleo, han tenido como consecuencia la reducción del gasto sanitario público. Se han reducido plantillas y salarios de los profesionales y se ha puesto en riesgo la calidad de la atención, con disminución de la cobertura, aumento de re-pagos, pérdida de innovación tecnológica y disminución de la equidad en salud y en sanidad. Para tener una buena sanidad pública en los países de la UE tenemos que reforzar a la propia UE en dos sentidos. Por un lado, como he señalado, fortalecer sus competencias en materia económica y fortalecer y simplificar sus instituciones y los procesos de toma de decisiones: sin una economía fuerte y sostenible no puede haber financiación para unos servicios sanitarios completos y de calidad. Por otro lado, fortalecer las competencias en sanidad y hacer que los objetivos de la UE no se centren prioritariamente en los intereses de las entidades financieras, sino también, al mismo nivel, en las políticas sociales. El Eurobarómetro (enero 2014) mostraba cómo la mayoría de europeos quiere que se refuerce la solidaridad y la equidad, y que se refuercen las competencias de la UE en sanidad. Es clave para el futuro de la Unión que invirtamos en salud y en sanidad. La salud es condición para la productividad y el progreso económico. La atención sanitaria es condición para una sociedad cohesionada, donde la suma de esfuerzos garantice un buen servicio sanitario para nosotros y nuestras familias cuando sea necesario. Los profesionales sanitarios, además de trabajar para consolidar la calidad y la eficiencia de los sistemas nacionales de salud, tenemos que participar activamente en la construcción de Europa, contribuyendo a mejorar las instituciones y los programas sanitarios europeos, porque buena parte de nuestro futuro personal y profesional dependerá de una Europa fuerte que garantice una sanidad de calidad para todos. (Texto enviado a Médicos y Pacientes)

viernes, 7 de febrero de 2014

Derechos de los pacientes en la Unión Europea y mejora de la calidad.



El pasado 25 de octubre de 2013 entró en vigor la Directiva 2011/24/EU sobre derechos de los pacientes en la atención sanitaria transfronteriza. http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2011:088:0045:0065:EN:PDF

Hoy el Consejo de Ministros aprobaba el Decreto de trasposición de la norma para su aplicación en España. Es una decisión importante. La  Directiva refuerza la cooperación entre los sistemas sanitarios de los países, y eso beneficiará a todos los ciudadanos. La Directiva promueve:

            -Red de agencias de evaluación de tecnologías sanitarias
            -Herramientas de cooperación (interoperabilidad) en e-health
            -Atención a personas con enfermedades raras
-Red de centros de referencia
-Punto Nacional de Contacto: que debe informar sobre los estándares de calidad y los sistemas de control de esos estándares en cada país.

Todos estos instrumentos pueden ser palancas para mejorar la calidad de los servicios sanitarios de los países de la Unión.

Por otra parte, esta norma permitirá a personas residentes en un país de la UE recibir atención sanitaria en otro país de la UE, teniendo derecho a que se le reembolsen los gastos por el sistema sanitario de su país de residencia. Esta fórmula favorece, en principo, a los que tengan capacidad de anticipar el dinero. Será deseable buscar una manera más justa para garantizar el acceso de todos cuando precisen un servicio sanitario.

El efecto que puede tener esta “movilidad” de los pacientes puede ser beneficioso o perjudicial, según se desarrolle su aplicación en un futuro. Convendrá evaluar los resultados anualmente. Si cada vez se defiende más la importancia de la atención primaria y la continuidad asistencial, parece razonable que la atención sanitaria se lleve a cabo cerca del lugar de residencia o trabajo, a través de los servicios sanitarios nacionales o regionales. La posibilidad de recibir atención médica en caso de viaje, trabajo o vaciones en otro país europeo ya estaba regulada. Ahora se da un paso más: poder acudir a solicitar asistencia sanitaria directamente (buscando una mayor calidad, o por una lista de espera que supere los tiempos "médicamente justificables"). Si esta opción se diera de manera generalizada, en un sentido o en otro, podría dar problemas: infrautilización de medios financiados por el propio país, o bien saturación y listas de espera en otro país.

La directiva ha procurado preverir una mala utilzación de la norma reconociendo la capacidad de los países de requerir autorización previa por criterios de interés general (para lo que deberán exponer los criterios de planificación que permitan ofrecer una atención sanitaria completa y equilibrada).

En todo caso, esta norma bien utilizada puede ser un estímulo para la mejora de la calidad. Y, en el caso de España, puede ser una línea de trabajo futura para nuestra sanidad, que ofrece unos buenos servicios, comparativamente más eficientes que otros países.



lunes, 23 de diciembre de 2013

Y LLEGARON LOS TIEMPOS OSCUROS



“…y llegaron los tiempos oscuros
en que todas nuestras conquistas fueron destruidas
por las hordas de ciegos mercenarios
al servicio del poder del dinero/

una vez más la esperanza
tuvo que buscar refugio en la cueva más honda
para evitar que la codicia la arrasara
borrando su memoria/

y hubo que guardar silencio,
lejos de las cosas,
de manera que el silencio nos devolviera
la conciencia sencilla del amor
y el sentido cabal de la palabra/

parecía ya todo perdido/
pero la vida es más fuerte que la muerte,
si le damos aliento/

la vida renace en medio de la roca más dura
con hojitas de hierba
besadas por gotas de rocío
antes de que salga el sol
tras las montañas/

y con ese hilo de vida
se empieza a tejer
la trama de un futuro
más allá de este tiempo mezquino
que desgrana los días fríos del invierno
mientras los especuladores se reparten
la comida de los niños hambrientos/

porque la vida necesita ser
y se abre paso/

y ¿qué si no
es esa sonrisa que se abre en tu boca
e ilumina de golpe a todas las estrellas?/

por eso desde mi viejo corazón te digo
que no es invencible la codicia,
que el amor es más fuerte
si le dejas/

y que así como entonces fue posible
también hoy
mujeres y hombres unidos como hermanos
levantarán todos juntos, codo a codo,
la bandera inmortal
de la Justicia”.*

*Fragmentos de poema encontrados en las ruinas de Babilonia, junto a la Puerta de Ishtar

¡FELIZ NAVIDAD Y ÁNIMO PARA ESTE 2014 QUE YA COMIENZA!

lunes, 9 de diciembre de 2013

Europa se refuerza frente a las crisis sanitarias transfronterizas



El pasado mes de noviembre entró en vigor la Decisión de la Unión Europea sobre amenazas transfronterizas contra la salud

Esta norma está dirigida a mejorar la protección de los ciudadanos europeos frente a riesgos para la salud por enfermedades transmisibles, así como por agentes químicos, biológicos o catástrofes ambientales.

Se crea un Comité de Seguridad Sanitaria europeo, para reforzar la capacidad de evaluación de riesgos, planificación y coordinación de respuestas.

Se posibilita un procedimiento para la compra conjunta de medicamentos y otros medios necesarios para prevenir situaciones de riesgo para la salud y luchar contra ellas.

En un mundo cada vez más globalizado e interconectado, donde la garantía de los derechos depende de la capacidad y la fuerza de los gobiernos para hacerlos cumplir, es importante que se refuerce la capacidad de la Unión Europea en la defensa de una atención sanitaria pública adecuada.

Los países de la Unión aprobamos en 2006 unos Valores Comunes para nuestros sistemas de salud: la universalidad, la solidaridad, la equidad, y el acceso a unos servicios sanitarios seguros y de calidad

Merece la pena defender estos valores y, en este sentido, la Directiva aprobada puede ser un paso adelante. 







domingo, 8 de diciembre de 2013

Mandela, defensor de la dignidad de todos los seres humanos

¿Cómo no enviar un abrazo desde aquí a Mandela, y a todo el pueblo de Sudáfrica?

¿Cómo no recordar también, modestamente, desde aquí a ese gran hombre y mostrarle respeto?

Yo me he preguntado en estos días de su despedida,

¿Cómo pudo salir de prisión, después de más de 27 años encerrado,  sin guardar rencor, sin mostrar odio y deseo de venganza?

¿Cómo siguió desplegando su imbatible sonrisa, cautivando corazones y convenciendo a todos de que era posible la concordia y reconciliación?

¿Cómo al ser liberado, cuando podía jubilarse con más de 70 años cumplidos, pudo y quiso empuñar el timón de su país para conducirlo por la senda de la paz, combatiendo el racismo?

¿Cómo, a lo largo de los años más duros, conservó siempre la esperanza y defendió la justicia para todos?

Su cuerpo se ha quedado quieto y mudo, pero su memoria y su aliento perdurarán vivas y fuertes mientras haya mujeres y hombres que no puedan vivir con dignidad.

Mandela es un grito de libertad y de alegría que se ha transformado ya en leyenda.

Descanse en paz.

sábado, 30 de noviembre de 2013

¿Es inevitable que las personas con trastorno mental se mueran antes?



Ayer, 29 de noviembre, participé en un homenaje a la Presidenta de Honor de la Asociación Talaverana de Amigos, Familiares y Personas con enfermedad mental.

Argimira González Cañizares, una gran mujer, luchadora, simpática, inteligente y generosa, recibió el cariño de sus paisanos y de todas las personas que trabajan en Salud Mental, por su dedicación a esta tarea durante más de 20 años.

En esos años se han logrado importantes avances. En Talavera se cuenta con servicios sanitarios y sociales bien desarrollados, al mismo nivel que en otras regiones de España o de Europa. Sin embargo, queda mucho por hacer. La misma Argimira, en sus palabras de agradecimiento, recordó que los servicios de Salud Mental “han sido siempre la Cenicienta de la sanidad”. Y es bien cierto, como lo muestra la enorme diferencia de Esperanza de Vida en las personas que padecen trastorno mental severo en comparación con la población general: diez años menos. Una brecha inaceptable.

La reciente publicación de la OECD, “Health at a Glance 2013: OECD indicators”, dedica un apartado a estudiar el exceso de mortalidad en las personas que padecen un trastorno mental y confirma esta diferencia. La “mortalidad excesiva” en personas que padecen trastornos mentales es entre 2,1 y 8,8 veces mayor que la de la población general, según los países.

Las razones de esta desigualdad son varias. Entre otras, un menor acceso a los servicios de salud, por dificultad de percibir su problema de salud, o dificultad de expresar la demanda, o de ser atendido. También existe un mayor riesgo de muerte por suicidio y la mayor presencia de factores de riesgo como el consumo de tabaco, alcohol y otras sustancias, o el sedentarismo. Otro factor a controlar son los efectos secundarios de la medicación. Y, sin duda, el estigma y la exclusion social disminuyen los apoyos y la accesibilidad a los servicios. Sobre todas estas causas se puede actuar para evitar ese riesgo mayor de mortalidad.

Si los sistemas sanitarios tienen como uno de sus principios la Equidad, es decir, tratar a las personas en función de la necesidad, parece evidente que las personas que padecen un trastorno mental deberían contar con más apoyo, con más recursos en proporción a su mayor necesidad, con programas orienados a prevenir los riesgos excesivos para la salud. Esta brecha en mayor mortalidad es inaceptable. Por eso son inaceptables los recortes de recursos sociales y sanitarios en la atención a personas que padecen un trastorno mental que se están aplicando en España y en otros países de Europa. Precisamente en tiempo de crisis pueden aumentar los problemas mentales. Y precisamente en este tiempo es más importante reforzar los programas de salud mental, los centros de rehabilitación, los programas de integración socio laboral, la atención psicológica, el apoyo a las familias y los programas de prevención y promoción de la salud mental. Por eso es inaceptable la disminución del tiempo de atención personal y el aumento de las listas de espera. Como es inaceptable el proyecto de reforma del Código Penal que vuelve a introducir el concepto de Peligrosidad en relación con las personas que sufren trastorno mental.

En los últimos 25 años, en España y en Europa se había avanzado mucho en Salud Mental. Pero la vida es avance y retroceso, y por eso se necesitan muchas Argimiras para seguir defendiendo permanentemente los derechos de todas las personas y la equidad en la atención sanitaria. Todos tenemos derecho a las mismas oportunidades de vivir. No es inevitable que las personas con trastorno mental vivan peor y deban morir antes.