domingo, 12 de mayo de 2013

MÁS RECORTES SOCIALES EN EL PROGRAMA NACIONAL DE REFORMAS



El Programa Nacional de Reformas 2013 (PNR), aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 26 de abril y presentado a la UE, supone otra vuelta de tuerca al proceso de recortes de la sanidad y otras políticas sociales (1).

La crisis financiera que estalló en 2007 en EEUU y sus efectos sobre las economías de la UE están propiciando la adopción de medidas en todos los países europeos para hacer frente a la situación. Todavía no se han corregido a fondo las causas de la crisis (desregulación financiera, hipotecas basura, burbuja inmobiliaria, papel de las Agencias de Calificación, falta de armonización fiscal en la UE, papel del BCE, etc.), pero se tratan con intensidad algunos síntomas. En algunos casos se han mantenido las políticas sociales (precisamente más necesarias en la crisis) y se han desarrollado estrategias de creación de empleo. Pero en otros casos, como en España, se están tomando sobretodo decisiones que debilitan los servicios públicos y disminuyen los derechos de las personas (2,3).

Es evidente que el debate no está en la mejora de la eficiencia del sistema sanitario. Aquí todos estamos de acuerdo. Se puede y se debe mejorar de forma permanente, obteniendo mejores resultados con el mismo coste.

El debate está en si se recortan recursos de los servicios sociales y sanitarios argumentando que no hay dinero, mientras se deja que ese dinero se quede en el patrimonio de las grandes fortunas y las grandes empresas. Es una lucha entre los más poderosos y la ciudadanía en general. Y, como advertía Warren Buffett,  la están ganando los primeros.

Conviene insistir que el problema del Déficit en nuestro país no estaba en los gastos públicos (menores que la media de la UE en relación con nuestra renta), sino en los ingresos. Si en 2011 España hubiera recaudado la misma proporción de nuestra renta que en Alemania, habríamos ingresado 75.000 millones de euros más. Si recaudáramos lo mismo que Francia ingresaríamos 125.000 M.€ más (4). Mucho más que todo el Déficit público anual, o que todo el gasto sanitario público anual. Aquí está una de las claves. La otra está en un cambio de modelo productivo, que impulse la innovación y la competitividad de la economía española y europea a largo plazo, para producir y vender bienes y servicios de calidad.

Pero en España se está reduciendo el déficit recortando gasto social, mientras se han dado ingentes ayudas a los bancos, y no se recauda lo que deben pagar, y evaden, los más ricos. El dinero que se recorta de la sanidad y otras políticas sociales va directamente a la cuenta de beneficios de los defraudadores de impuestos. Esta es la ecuación. Este es el círculo vicioso que debemos romper.

Veamos algunos datos y medidas que recoge el PNR.

873.000 personas dadas de baja de Tarjeta Sanitaria  (pág 113).

El dato más grave de las medidas adoptadas es que se ha retirado la Tarjeta Sanitaria a 873.000 personas. Personas que antes de 2012 tenían derecho a la atención sanitaria pública, y a los que se les ha retirado ese derecho. Personas que no tienen medios para pagarse la asistencia cuando la necesiten, y que verán agravada su enfermedad, o morirán sin atención adecuda, como por desgracia ya ha ocurrido.

¿Por qué antes se les concedió este derecho?. Porque son personas. Porque viven con nosotros (empadronados en nuestro ayuntamiento). Porque hacen trabajos que nos resuelven problemas (recogen la fruta que luego vamos a comer, cuidan a nuestros mayores y a nuestros hijos, construyen nuestras casas y limpian las calles). Porque muchos de sus hijos son nuestro futuro y ayudarán a pagar nuestras pensiones. Porque solo tratándonos con dignidad construimos una sociedad cohesionada y pacífica, y eso es bueno para todos. Y porque solo así podremos tener la conciencia tranquila.

Pero en momentos de crisis es fácil buscar culpables y chivos expiatorios. Y oiremos a muchas personas, buena gente, de toda condición social, decir “que se vayan”, “que no abusen”, “que no nos quiten lo nuestro”. Y es fácil que algún irresponsable político caliente el patio. Y es fácil excitar la demonización del “otro”: el inmigrante, el judío, el homosexual, el indio, el comunista, el gitano, el perroflauta, el “otro”. Y lo que no sabemos es que en esa lógica, el poder económico gana, y acaba aplastando también tus derechos. Pero eso lo vemos demasiado tarde. Los derechos de las personas inmigrantes son nuestros derechos. Los nuestros son los suyos. Ellos son nosotros.

Recortes de gasto sanitario público en 2012: 8% sobre 2011; 5.500 M€ (p.23)

La reducción de plantillas, de salarios, de prestaciones, de actividad quirúrgica, al final hace caja. Y en 2012 se recortó un 8% de gasto respecto a 2011. Es decir, otros 5.500 millones de euros, que eran de todos, que debían haber servido para mantener una buena sanidad, y que se los han quedado los que más tienen, los más poderosos, las grandes fortunas que no pagaron sus impuestos, las grandes empresas que evadieron a paraísos fiscales. Se han llevado nuestro dinero y hoy la sanidad pública es peor en España que hace un año.

3.134 millones de euros menos en 2013 (p.52)

Pero el “mercado” no tiene suficiente y quiere más. La sociedad civil está debilitada. Las instituciones políticas (nacionales y europeas) no consiguen controlar al capitalismo financiero global. El ciudadano de a pie desconfía. Se descalifica a todos los políticos y a toda la  política. Y vuelve a ganar el dinero. El Poder económico se frota las manos y anota en la cuenta otra previsión de ingresos de 3.134 millones de euros de la sanidad pública, que debía pagar y que se “ahorrará”, porque la van a pagar las personas con “una nueva cartera de servicios” más ajustada, con más copagos, o contratando sanidad privada, o no recibiendo atención. Entre 2009 y 2013 se habrá recortado el gasto sanitario público en más de 12.000 millones de euros. Más de un 18% de sangría en la sanidad. El daño costará mucho tiempo en ser reparado.

“Ahorro” con los copagos de 175 millones de euros en 2013 (p.52)

Sí, se ahorrarán los ricos los impuestos que debían pagar y que no van a pagar un año más. Lo pagaremos los pacientes en los dietoterápicos, las ortoprótesis, el transporte sanitario no urgente, los medicamentos…

Disminución de personal en sector público 9,4% (p.40)

Había 3.190.000 personas ocupadas en el sector público en 2011. En el primer trimestre de 2013 ha seguido bajando y hay solo 2.845.000. Supone 345.000 empleos menos (5).

De esos empleos perdidos, 70.000 corresponden a sanidad.

Es decir, en 2013  hay 15.000 médicos menos que en 2010 para atender a los pacientes en la sanidad pública. Hay 20.000 profesionales de enfermería menos. Habremos conseguido que se reduzca el “gasto en capítulo I”. Y ese será un gran “ahorro” para las grandes fortunas que no pagan sus impuestos. Pero el coste en menos o peor atención sanitaria para los pacientes es y será muy alto. Excelentes profesionales. Personas motivadas y dedicadas que no van a poder trabajar todo lo bien que saben porque o se les ha despedido, o sus condiciones de trabajo han empeorado. Peor calidad, peor servicio. Pagan los pacientes. Pagan las personas que no tienen otros servicios privados y pierdan la salud en la lista de espera. Perdemos todos.

“Mejora de 3,4% de los costes laborales unitarios” (p.5)

Sí, sin duda. Han mejorado los “costes laborales unitarios” para las grandes empresas.  Dicho de forma más clara: han bajado el sueldo de todos los trabajadores.

A lo largo de 2013 se introducirá el “factor de sostenibilidad” de las pensiones (p.6)

Sí, a lo largo de este año se logrará "disminuir la carga económica de las pensiones", para que no haga falta exigir a los ricos, a las grandes empresas, a las grandes fortunas, los mismos impuestos que pagan en Francia, en Dinamarca, en Suecia, en Bélgica… Y así se podrán “sostener” unas pensiones reducidas, pagadas por las clases medias y los trabajadores, mientras el ejecutivo de un banco se jubila con 88 millones de euros. ¿Es justo exigir sacrificios cambiando leyes que reducen derechos si al mismo tiempo no se cambian las leyes que permiten a una persona cobrar una pensión no dos, o tres, o incluso diez veces más que la media, sino 1.257 veces más que diez años de una pensión media? ¿Hay proporción al retribuir el esfuerzo de esta persona y la de la mayoría de las personas que han trabajado toda su vida honradamente? ¿Vale 1.257 veces más una vida que otra?

Flexibilidad interna en el mercado de trabajo (p.84).

Sí, es más flexible despedir y destruir empleo, gracias a las reformas laborales. Conviene recordar que entre enero de 1999 y enero de 2008, sin estas reformas laborales se crearon más de 5 millones de puestos de trabajo (6). Y, sin embargo, con estas reformas se ha seguido destruyendo otro millón de puestos de trabajo.

Consolidación fiscal (p.15)

Quiere decir que, fundamentalmente, se recortan gastos sociales para no exigir a algunas grandes fortunas y a algunas grandes empresas que paguen los impuestos que se van al fraude fiscal: 80.000 millones de euros.  No se trata de subir más los impuestos de los trabajadores y las clases medias. Se trata de cobrar a los que no están pagando lo que deben.

Recortes en dependencia:  1.108 en 2013 (p.53)

Hachazos sucesivos a los Servicios Sociales y a las prestaciones destinadas a personas en situación de dependencia y a sus familias. Las personas que más necesitan ayuda ven recortados sus derechos, para que ese dinero pueda dejar de recaudarse de las grandes fortunas que defraudan año tras año los impuestos. Para que los ricos vivan mejor las personas normales deben vivir peor.

HAY OTRA MANERA

Para mejorar la calidad y la eficiencia de la sanidad hay otras medidas posibles y convenientes. La disminución del precio de medicamentos, o la financiación del más barato a igual principio activo, es positiva. La  mejora de indicaciones de pruebas o de nuevas tecnologías mediante la evaluación inter-pares. La introducción de gestión clínica. La estrategia sociosanitaria. Mayor participación de los profesionales en la gestión. Más promoción de la salud. Mejor prevención de enfermedades y discapacidades. E-Health. Optimización de las compras. Algunas de estas medidas también se contemplan en el PNR (p.52). Por ahí se puede avanzar, sin duda.

Pero la disminución de cobertura, la disminución de prestaciones financiadas (siendo estas eficaces), el aumento de copagos, la disminución de salarios de los profesionales sanitarios, la disminución de plantillas, o  el freno a las inversiones, la investigación y la innovación, no van en la buena dirección.

Se está haciendo mucho daño a un Sistema Sanitario que conseguía unos resultados excelentes en salud (conviene repetir: entre los cinco mejores del  mundo hasta 2010) (7). Y al dañar a la sanidad se hace daño a las personas enfermas, a sus familias y al conjunto de la sociedad.

Equivocarse es humano. Rectificar es de sabios. Sería bueno (y urgente) que el Gobierno de España rectificara sus políticas económicas y sociales en beneficio de todos. Pero el PNR 2013 no rectifica, sino que profundiza en recortes sociales injustificables.

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(1) Gobierno de España. Programa Nacional de Reformas. Reino de España. 2013. www.lamoncloa.gob.es/NR/rdonlyres/29B5272B-EC30-478C-80F2-B29D675CD4E7/0/PNREspaña2013.pdf
(2) Mladovsky Ph et al. Health Policy responses to the financial crisis in Europe. WHO Europe. European Ovservatory on Health Systems and Policies, 2012.
(3) Karanikolos M et al. Financial crisis, austerity and health in Europe. Lancet 2013; 381: 1323-31
(4) Eurostat. Taxation trends in the European Union. Newsrelease 68/2013, 29 April, 2013.
(5) INE (2013). Encuesta de Población Activa. Población ocupada.
(6) INSS (2013). Estadísticas, Presupuestos, Estudios. Afiliación último día del mes.
(7) Salomon JA et al. Healthy life expectancy for 187 countries, 1990-2010: a systematic analysis for the Global Burden Disease Study 2010. Lancet 2012; 380: 2144-2162

lunes, 22 de abril de 2013

NO ESTROPEEMOS ALGO QUE FUNCIONA



La crisis está pegando fuerte a muchas personas y a muchas familias. Por eso el ánimo es propicio a ver las cosas mal. Todo va mal. Y también ocurre que tendemos a hablar en negativo de los otros, de lo que han hecho o dejado de hacer los demás. La culpa es de los otros, sean quienes sean. Hay que dar la vuelta a todo, por si acaso.

Sobre este análisis “en negativo” de las cosas se pueden plantear supuestas soluciones que acaben arrojando al niño con el agua sucia. Es decir, que tiremos por la borda logros que han costado mucho de alcanzar con el argumento de que se deben corregir los defectos de tal o cual aspecto del sistema. A veces es una coartada para cargarse lo que hay. Otras es simplemente un grave error.

La sanidad es un ejemplo de lo que digo. Con motivo de la crisis económica y el debilitamiento de la recaudación fiscal sobre las rentas del capital, se inició una senda de recortes drásticos del gasto sanitario público que están causando un daño muy importante a la sanidad que era (y todavía es) uno de los grandes valores de la sociedad española.

¿CÓMO FUNCIONABA LA SANIDAD ESPAÑOLA?

La sanidad española funcionaba muy bien, al menos hasta 2010. Si lo que pretende un sistema sanitario es disminuir la mortalidad prematura y reducir la carga de enfermedad, España obtenía el tercer mejor resultado del mundo en esta labor. No hay muchos sectores en España de los que se pueda afirmar esto.

Ciertamente estos resultados no son solo efecto del sistema sanitario; influye también la educación, el clima, la alimentación, etc. Pero la sanidad (la atención primaria, la atención hospitalaria, la salud pública) contribuye de forma sensible. Pues bien, J.A. Salomon y otros investigadores analizaron la Esperanza de Vida en Buena Salud en el marco del impresionante estudio de Carga Global de Enfermedad coordinado por el Institute for Health Metrics and Evaluation. Este trabajo, publicado en The Lancet en diciembre de 2012, combina y sintetiza datos de mortalidad evitable y morbilidad, sumando los años de vida perdidos (mortalidad prematura) y los años con mala salud (prevalencia de enfermedad, lesiones accidentales y sus secuelas, ponderadas por la discapacidad que ocasionan) de 187 países. http://thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140673612616900

Según el estudio, con datos de 2010, España era el tercer país con una esperanza de vida en buena salud más alta del mundo, después de Japón y Singapur, y seguida por Suiza, Australia e Italia. Por sexos ocupábamos la segunda posición en mujeres y la cuarta en varones. http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140673612616900/table?tableid=tbl4&tableidtype=table_id&sectionType=red
 En 1990 España ocupaba la tercera posición en mujeres y la décima en varones, habiendo experimentado una mejora comparativa en los últimos 20 años.

Este no es un resultado aislado, puntual, sino que muestra un desarrollo positivo a lo largo de los años, y confirmado por diversas fuentes e investigaciones. Por ejemplo,  según datos de la OCDE 2012, habíamos conseguido en 2010 la menor mortalidad por todas las causas, ajustada por edades, de Europa.

Si los resultados en salud son buenos, el coste de nuestro sistema sanitario es proporcionado a nuestro nivel de renta, con menos gasto sanitario público sobre PIB que Francia, Italia, Alemania, Reino Unido, Australia y, desde luego, que Holanda o EEUU, cuyos modelos quieren copiar algunos para España. http://fernandolamata.blogspot.com.es/2012/09/recortes-y-gasto-sanitario_27.html

No es una situación nueva. Cuando en su Informe Mundial de la Salud 2000 la OMS analizó la eficiencia de los sistemas sanitarios España ocupaba el 6º lugar del mundo (191 países); pero si consideramos países con más de 5 millones de habitantes, nos situábamos en tercera posición. http://www.who.int/whr/2000/en/whr00_en.pdf

LA ENCUESTA NACIONAL DE SALUD 2011-2012.

También la percepción subjetiva del estado de salud es buena. El 75,3% de las personas piensan que su salud es buena. Aunque es preciso hacer notar que la diferencia de esta percepción según género y según clases sociales es importante. Hasta 2011 esta valoración subjetiva se mantiene bastante estable.

CALIDAD PERCIBIDA. ESTUDIOS DEL CIS

Por último recojo también la percepción sobre los servicios sanitarios. En el Barómetro Sanitario de 2011 la valoración de los servicios recibidos sigue siendo buena. Tanto en Atención Primaria, como Especializada ambulatoria y Hospitalaria se valora la atención médica y de enfermería por encima de 7. Los aspectos peor valorados son los tiempos de espera para consulta o ingreso programado (las listas de espera).
Las profesiones sanitarias son de las más valoradas por la sociedad.

¿POR QUÉ NO PENSAR EN POSITIVO?

Se suele decir: “no intentes arreglar un motor que funciona”. ¿Por qué no respetamos algo que funcionaba bien? ¿Por qué no intentar conservar y defender una sanidad pública excelente? ¿Por qué no poner en valor el trabajo de los profesionales sanitarios y confiar en ellos? ¿Por qué no potenciar la sanidad como un factor de cohesión y dinamización económica y social? Seguramente hay áreas de la economía que se deben transformar por completo, por ejemplo para promover una nueva industrialización, para fortalecer empresas innovadoras, para mejorar la competitividad, para adaptar la formación profesional a las necesidades productivas, etc. Pero en sanidad se trata de mantener y consolidar un buen sistema sanitario, actualizándolo, mejorando su eficiencia y calidad de forma permanente, por supuesto, pero sin cambiar el modelo, sin reducir el gasto y la inversión pública (porque las necesidades son crecientes), sin desvirtuar los valores en los que se sustentaba (equidad, accesibilidad, solidaridad) y sin desprestigiar y desanimar a sus profesionales. Construir en positivo. ¿Estamos a tiempo?


miércoles, 17 de abril de 2013

"LOS OTROS" ¿QUÉ TIENEN QUE VER CONMIGO?

Daré noticia de ellos aunque no los conozco. Lo leí en el periódico esta mañana. El lunes 15 de abril de madrugada salieron de la ensenada de Betoya, en Marruecos, 47 seres humanos. No sé sus nombres. Imagino sus caras al subir a la patera. Mezcla del sufrimiento acumulado hasta llegar ahí, angustia por la travesía del estrecho, incertidumbre si conseguimos llegar, ilusión por hacer un futuro en otras tierras, las de este lado. Cicatrices en el alma y en el cuerpo. Desaparecieron. Por la tarde comenzó su búsqueda y el martes 16 a las 21 horas los encontraron a 10 millas náuticas de Alhucemas. No a todos. No todos vivos. No se encontraron a 13 personas. Otras diez personas estaban muertas. Otras 24 todavía estaban vivas, rotas, asustadas, pero vivas. Para poder seguir intentándolo. No conoceré nunca sus nombres. Quizá vea sus rostros en una foto. Pero están a tanta distancia que cuesta sentir su dolor como algo propio. Cuesta imaginar a sus madres cuando se enteren de que su hija ha muerto, que su nieto no volverá. ¿De qué país vendrían, dónde nacieron? Busco en el mapa la costa de Marruecos, la ensenada al oeste de Melilla, frente a Motril, a Nerja, a Málaga… Solo si los sentimos hermanos nos duele. Si son “los otros” no me importarán mucho o casi nada. Sí, son personas, pero el mundo es así, decimos. No podemos acoger a todo el mundo. No podemos darles sanidad como se la estábamos dando hasta el año pasado porque no hay para todos, nos justificamos. Por eso se hizo el RDL 16/2012. Como Dios manda. Pero ¿cómo puede Dios mandar eso? No queremos entender que si están aquí se buscan la vida cuidando nuestras tierras, nuestros rebaños de ovejas, atendiendo a nuestros padres y abuelos, limpiando las calles y recogiendo las basuras, cocinando, haciendo las tareas más duras. No queremos reconocer que les hemos necesitado y les vamos a necesitar. Y que son personas. Y que deben tener, aquí en España, los derechos que reconocemos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos…, entre otros la protección de la salud. ¿Qué tiene que ver Alhucemas con el RDL 16/2012? No podemos salvar la vida a quienes han muerto y morirán en el Estrecho por intentar vivir un poco mejor. Pero sí podemos, y debemos darles atención sanitaria como a cualquier persona cuando estén empadronados, aunque no tengan todos los permisos de residencia. Mientras estén con nosotros, tienen que tener ese derecho. No es cierto que la atención sanitaria que recibían sea “insostenible”. Es mentira. Costaba y costaría muy poco. Si los presupuestos públicos y los de la sanidad pública no se cubren es porque hay más de 60.000 millones de euros en impuestos que deberían pagar los más ricos y no pagan, y no quieren pagar. Son los que no cumplen sus obligaciones fiscales quienes están quitándonos la sanidad, a “los otros” y a nosotros, son los que reciben de los Gobiernos amnistías, bonificaciones, exenciones, desgravaciones... No queremos ver que primero les quitan todos los derechos a “los otros”, a los que no son de aquí. Pero con esa misma lógica, con esa misma mentira de la “insostenibilidad”, les quitan luego a los mayores, a los jubilados, haciéndoles pagar otra vez las medicinas con re-pagos. Luego a todos, con las listas de espera que hacen retrasar la prueba y el diagnóstico, y pueden hacer que llegue tarde el remedio posible, porque han cerrado una planta, o un quirófano, o una consulta, o un servicio de urgencia o han despedido a un médico de familia… por los recortes. Si les dejamos a ellos fuera porque los ricos, los grandes empresarios, las grandes fortunas, no quieren pagar los impuestos que deben, entonces acabarán echándonos a todos de la sanidad pública, porque no tendrá capacidad de atendernos bien. No, tienen que tener derecho “ellos”, que también son nosotros. Tenemos que tener derecho a una atención sanitaria pública de calidad todas las personas empadronadas que estemos viviendo en España, como antes del Decreto. Y debemos y podemos pagar esa sanidad con los impuestos que están fijados. No tenemos que pagar más los que ya los pagamos. Se trata de que el Gobierno obligue a pagar a todos los que deben. Y que suba los impuestos a los más ricos para que paguen la misma proporción que los demás, prohibiendo la “ingeniería” fiscal que permite evadir millones de impuestos que son de todos. El horror de la muerte de estas personas, hermanas y hermanos nuestros, debería hacernos pensar en la justicia de las cosas. En la igualdad de derechos. En lo mucho que habíamos logrado para que todas las personas en España tuvieran derecho a la sanidad, los servicios sociales, la educación. Y en todo lo que se está perdiendo porque los más ricos están ganando la batalla, están dando la vuelta a la tortilla. No olvidemos que los poderosos, desde arriba, desde sus fortalezas de dinero blindado, cuando hablan de nosotros, los jubilados, los trabajadores, las personas con discapacidad, dicen: no sé sus nombres, no les conozco, no tienen que ver conmigo, son “los otros”. Por eso hemos de seguir luchando por la justicia para todas las personas, por la igualdad de derechos. Porque en ello nos va la vida.

lunes, 25 de marzo de 2013

A LA DERIVA



Como un náufrago
que no siente tierra firme bajo los pies
y se agarra al mástil huérfano de barco
flotando en la tormenta

Sabiendo dónde quieres llegar
pero sin ver el rumbo cierto
entre las olas que te empujan de un lado a otro
y con el miedo a ahogarte
empapando tus huesos

Entonces ves un pájaro a lo lejos
anunciando la tierra prometida
y nadas con las fuerzas que te quedan
hasta alcanzar la playa
sin resuello

Y gritas de alegría
como si este ya fuera
el punto final de tu aventura
cuando enseguida descubres que es
nada más
otra vez
un nuevo punto de partida

martes, 12 de marzo de 2013

ETERNIDAD



La muerte nos lleva por delante
como hoja caída de árbol.
Parecemos fuertes, invencibles.
Luego volvemos a ser polvo y nada.
La muerte nos iguala.

Quedarán seguramente los recuerdos
en el alma de los amigos,
y los próceres también dejarán huella en tinta impresa
o en los bits digitales de la web
como antes la dejaban en las bibliotecas
donde duerme la historia oficial de los notables.
Para nosotros una esquela,
quizá un sencillo poema en tres cuartetas
y después la ausencia y el silencio
que al final se acabará llevando por delante
los libros antiguos y los ordenadores.
Y entonces solo sentiremos el viento.
Solo la luz.

Como si nunca hubiéramos sido
Sombras en las paredes de una cueva
Apenas nada.

Pero, sin embargo, fuimos.
Estuvimos aquí en este Universo que nos lleva
y en aquél momento cambiamos el mundo
le dimos nuestra risa, nuestras lágrimas,
vertimos nuestra sangre
y ya nada fue igual aunque quisiera

Desde entonces
cada abrazo, cada mirada, cada grito
están escritos en las estrellas
para siempre

Aunque nadie los escuche ni los lea
en el cielo que todo lo abarca
tu aliento seguirá vibrando
seguirá latiendo al infinto
por los siglos de los siglos
amén.



(en la muerte de un amigo bondadoso
que luchó por la libertad y la justicia) 

jueves, 28 de febrero de 2013

NO MÁS RECORTES CON LA EXCUSA DEL DÉFICIT



Es doloroso ver cómo se siguen cerrando centros de día para personas con discapacidad, plazas escolares, centros de rehabilitación, y cómo se recortan ayudas a personas en situación de dependencia, becas de investigación, plantillas de centros sanitarios, o cómo se introducen copagos o se bajan salarios con la excusa del déficit público.

El Objetivo Principal del Gobierno de Mariano Rajoy era crear empleo. Esa fue su promesa electoral. Pero la política económica se ha centrado en la lucha contra el déficit público. Y para ello se ha insistido en los recortes de salarios, de prestaciones sociales (sanidad, educación, dependencia) y de inversión pública. El efecto ha sido que en 2012 ha continuado la destrucción de empleo: el doble de los empleos que se destruyeron el año anterior. Y, además, el déficit ha crecido.

En lugar de intentar recuperar los ingresos públicos, mediante una reforma fiscal en profundidad y una lucha decidida contra el fraude y la evasión fiscal que coloque los ingresos fiscales de España en la misma proporción del PIB que la media de la Unión Europea (8 puntos de diferencia, como nos recuerda el Informe del CES [1]), lo que se ha hecho es recortar el gasto público y con ello destruir empleo y aumentar las desigualdades. Pero al destruir empresas y empleo no se consigue recuperar la actividad económica necesaria para crear nuevo empleo y nuevos ingresos públicos. El PIB que había crecido en 2011 un modesto 0,4%, ha vuelto a caer un 1,4%.

El  duro balance económico de 2012 es que se han destruido 787.240 puestos de trabajo en un año (diferencia entre afiliación media mensual a la Seguridad Social en diciembre 2011 y diciembre 2012 [2]), y que el 25% de la población activa está en paro. Si el objetivo principal era el empleo, el Gobierno ha fracasado. Pero si su herramienta para conseguirlo era la reducción del déficit, tampoco ahí ha logrado el éxito a pesar de los enormes recortes sociales.

El Déficit Público en 2011 fue de 9,4% del PIB y en 2012 ha sido de 10,2% del PIB [3]. El Gobierno se esfuerza por resaltar que si se quitan las ayudas al sector financiero (35.000 millones de euros) el déficit se reduce al 6,7%. Pero el déficit público global incluye esas ayudas, porque hay que pagarlas. Se aduce que las ayudas a los bancos son “coyunturales”, pero esa coyuntura ya se ha dado en 2009, 2010, 2011 y 2012. Si esas ayudas no se hubieran dado, o se hubieran dado con otras condiciones, el déficit sería mucho menor y no hubiera sido argumento para recortar derechos sociales.

Es un círculo vicioso. Precisamente porque ayudamos al sector financiero hacemos déficit y hemos de pedir más dinero al mismo sector financiero. Y por eso, al mismo tiempo, la Deuda Pública acumulada se ha disparado: en 2011 era de 69,3% del PIB y en 2012 ha ascendido a 88,4% del PIB. Es decir, casi 200.000 millones de euros más que deberemos pagar los españoles a los tipos de interés que fijen los bancos.

El pago de los intereses de esa deuda “muerden” también los presupuestos públicos. En 2013 el gobierno ha presupuestado 38.590 millones € para el pago de intereses al sector financiero. La situación resulta más dolorosa si tenemos en cuenta que ese mismo sector financiero contribuyó a calentar la burbuja inmobiliaria ofreciendo hipotecas y préstamos sin garantías suficientes, logrando importantes beneficios para algunos directivos y provocando, al mismo tiempo, la enorme deuda privada del propio sector financiero que el Gobierno está haciendo pagar a los contribuyentes, al transformarla en deuda pública.

Hemos de insistir una y otra vez: el déficit público no lo han causado el gasto sanitario, ni el de educación, ni el de investigación, ni el de dependencia y servicios sociales, ni los salarios de los trabajadores. El Gasto Público en España sigue siendo bajo, 5 puntos por debajo del de la UE. La desregulación de los sectores financiero e inmobiliario, con la creación y el estallido de sus burbujas, y la reforma fiscal regresiva, junto al fraude fiscal, son la causa del déficit público. Pero el coste lo están soportando las familias, las clases medias, los trabajadores, que están perdiendo derechos y prestaciones, que están perdiendo empleos y salarios y están entrando en riesgo de pobreza.


INDICADORES
2011
2012
Tasa de Crecimiento del PIB
   0,4
  - 1,4
%Déficit Público Global./PIB
-  9,4
 -10,2
%Deuda Pública/PIB
  69,3
   88,4
%Desempleados/pob.activa
  21,7
   25,0
Diferencia de media mensual
de Afiliados a la Seguridad Social 
respecto a diciembre año anterior
-355.060
-787.240
Fuente: EU. European Economic Forecast. Winter 2013.
INSS 2013.

Deberíamos aprender de los errores y definir un nuevo rumbo, una nueva estrategia. Hay otras alternativas de política económica y de política social.

Desde luego el primer paso es una reforma fiscal en profundidad (que recaude 80.000 millones de euros adicionales, sin nos equiparamos a la UE), con el refuerzo significativo de la capacidad inspectora de Hacienda para luchar contra el fraude (que el CES estima en el 6% del PIB).

Se deberá recuperar la apuesta por la innovación y fortalecer el sector industrial español y nuestra capacidad exportadora. La investigación tiene que ser una prioridad.

Y, desde luego, se deberían recuperar y fortalecer los Servicios Públicos (servicios sociales, sanidad, educación, etc.) aprovechando su impulso para la creación de empleo estable y para fomentar la cohesión social garantizando los derechos que son de todos. Debe aumentar el Gasto Público hasta la media de la UE (5 puntos más de PIB), y debemos mejorar la eficiencia y la calidad de los servicios en todos los ámbitos, garantizando la equidad en todas las CCAA. El argumento del déficit ha sido una coartada para recortar la sanidad y los derechos sociales. Es vital romper ese círculo vicioso empezando por tomar conciencia de que esa política está equivocada. Y sí se puede.