lunes, 4 de junio de 2018

Encrucijada

España, esta tierra
tan diversa, tan maravillosa,
se juega hoy en este pulso
su futuro.

Si el mezquino egoísmo
de unos pocos
quiere seguir robando
a nuestra costa
¡Ya está bien! ¡Ya basta!

Esta encrucijada encierra
una oportunidad
para tomar impulso
y abrir horizontes
a una mayor justicia
y a la convivencia 
entre distintos.

Hoy el verdadero patriotismo
es tender puentes entre hermanos,
no dividir
sino sumar fuerzas
en un proyecto común.

Lo que hoy importa
es fortalecer la democracia
y llenar de vida
una Constitución
donde quepamos todos.

A partir de ahí
construyamos el futuro
sin líneas rojas
con lealtad
sin trampas
sin atajos
para que todas y todos
podamos vivir con dignidad
aquí y ahora.

Fernando Lamata


domingo, 3 de junio de 2018

Subir los precios en Europa no es bajar los precios en EEUU, es subir los precios en Europa

El crecimiento de los precios de los medicamentos es un problema creciente, y grave, a ambos lados del Atlántico. Muchos pacientes en EEUU no pueden pagar los medicamentos que les recetan sus médicos. También en Europa y en España pacientes y sistemas de salud no pueden permitirse pagar los medicamentos por motivos económicos (en España más de dos millones de personas).

El Presidente Trump presentó el pasado 11 de mayo su Plan para reducir los precios de los medicamentos en su país. Se titula: “Los pacientes Americanos primero” (1). Pero, a pesar de la retórica inicial, las medidas más fuertes no van dirigidas hacia los laboratorios. La medida más llamativa es presionar a los gobiernos de otros países para que suban los precios de los medicamentos, con el argumento de que financien así la parte proporcional que les corresponde de la I+D. Es decir, apuesta por reforzar el sistema de patentes. Señala que, de esta manera, las empresas bajarán los precios en su país y acusa a los otros países de “freeriders”, de polizones o parásitos, porque se aprovechan de la I+D que se hace en EEUU.

En mi opinión, en el diagnóstico del problema, adelantado en un Informe de su Consejo de Asesores Económicos (2), hay un fallo grave de análisis. La I+D es una pequeña parte del gasto de los laboratorios, un 16% de los ingresos, que se financia más que de sobra con los altos precios que estamos pagando. Los laboratorios gastan más en marketing o en recompra de acciones porque tienen enormes beneficios. Y lo mismo ocurre en EEUU que en Europa, aunque aquí se paguen precios algo más bajos, gracias a los Sistemas Nacionales de Salud. Pero son precios muy por encima de los costes, incluida la I+D: todos pagamos la proporción que nos corresponde de la I+D que hacen Pfizer, Gilead, Abbie, etc., a través de precios excesivos. De la misma manera que en EEUU pagan también la I+D que hacen laboratorios europeos como Novartis, Bayer, Sanofi o Roche.

Así mismo, en el tratamiento que propone el Plan hay otra presunción altamente improbable. Porque, parafraseando a Castellio, subir los precios en Europa no es bajar los precios en EEUU, es subir los precios en Europa. Las empresas siempre tienden a poner el precio más alto que el cliente pueda y esté dispuesto a pagar, el llamado “precio por valor”. Con la competencia los precios bajan hasta el precio de coste. Pero si la empresa tiene monopolio, gracias a la protección de la patente que impide la competencia, entonces mantendrá los precios lo más altos posible.

Se trata de hacer justo lo contrario: para bajar los precios de los medicamentos en EEUU habría que bajarlos también en Europa, para que los pacientes y los contribuyentes recuperen parte de los enormes beneficios que obtienen las compañías farmacéuticas. En efecto, en EEUU las empresas farmacéuticas obtienen 4 veces más de beneficios, en porcentaje sobre ventas, que la media de las empresas de todos los demás sectores; y destinan a marketing 2 veces más en porcentaje sobre ventas que el resto de los sectores. Este es el dinero que deben recuperar los sistemas de salud.

Y para poder reducir los precios caben dos opciones tanto en Europa como en EEUU: a) mientras se mantengan las patentes sobre medicamentos debemos fortalecer la capacidad de las Administraciones Públicas para negociar precios cercanos al coste real, al coste de la fabricación y el coste de la investigación; b) a medio plazo, suprimir las patentes de medicamento y permitir la libre competencia entre las empresas farmacéuticas para la fabricación de los productos, de tal manera que tuvieran “precio de genéricos” desde el principio, y financiar la investigación de forma directa (como ya se paga actualmente entre el 30% y el 50% de la investigación, según los países, generando el 70% de la innovación). Y, entre tanto, utilizar las Licencias Obligatorias cuando sea preciso.

Desde un punto de vista de factibilidad, sería más viable reducir los precios excesivos de los medicamentos si Europa Y EEUU abordaran conjuntamente las reformas. Pero ni la mayoría de los gobiernos en la UE, ni la Comisión, ni el gobierno de EEUU están por la labor. De momento, el discurso de la industria sigue siendo dominante. Para bajar los precios de los medicamentos en EEUU es preciso bajar los precios en el resto del mundo, no lo contrario. Y para intentar cambiar la situación es preciso tomar conciencia del problema y seguir debatiendo y poniendo sobre la mesa las cifras de una burbuja que va a terminar estallando si no lo impedimos.

(1)   American Patients First. The Trump Administration Blueprint to Lower Drug Prices and Reduce Out-of-Pocket Costs. May 2018. https://www.hhs.gov/sites/default/files/AmericanPatientsFirst.pdf


(2)   Consejo de Asesores Económicos de la Oficina Ejecutiva del Presidente de los EEUU: “Reformando los precios biofarmacéuticos en casa y fuera”, de febrero /2018. https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2017/11/CEA-Rx-White-Paper-Final2.pdf

lunes, 28 de mayo de 2018

La Asamblea Mundial de la OMS 2018 y el acceso a medicamentos

En la Asamblea Mundial de este año vuelve a haber esfuerzos moderados para mejorar el acceso a medicamentos. Se han aprobado dos Decisiones sobre este importante asunto. Saben a poco, si tenemos en cuenta que, según datos de la propia Organización Mundial de la Salud, en el mundo hay más de 2.000 millones de personas sin acceso a los medicamentos que necesitan, y que más de 10 millones de personas mueren cada año por falta de acceso a esos medicamentos. Cuesta avanzar y las presiones en contra son enormes. Pero duele saber que con lo que se gasta actualmente en medicinas habría de sobra para que todas las personas accedieran a los medicamentos, si los precios no fueran abusivos, si fueran precios justos.

Los cambios llevan tiempo, y para que los gobiernos tomen medidas más fuertes debe haber una conciencia social de que esta injusticia es intolerable. Y para eso falta.

Las dos Decisiones adoptadas por la Asamblea, aunque moderadas, suponen un paso en esa dirección: tomar conciencia del problema y sugerir soluciones en la buena dirección.

La Decisión de la Asamblea de 25/5/2018 sobre la Estrategia Global y Plan de Acción en Salud Pública, Innovación y Propiedad Intelectual (1), respalda el Informe del Director General (A71/13; 15/3/2018) en el que se urge a los Estados Miembros a implementar las Recomendaciones del Panel de Expertos en relación con el Plan (2).

Entre estas recomendaciones subrayo las siguientes:

4.Reforzar la transparencia en la información sobre los costes de la Investigación y el desarrollo de medicamentos.
5-12.Fomentar la colaboración y coordinación entre países miembros para el fomento de la investigación.
16.Promover legislación nacional para poder aplicar las flexibilidades de los ADPIC (Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio, que generalizó el uso de patentes para los medicamentos, pero estableció mecanismos para evitar abusos en su aplicación y riesgos para la salud pública, las llamadas flexibilidades). Entre otras, poder aplicar Licencias Obligatorias, permitiendo fabricar genéricos o importar genéricos para ofrecer los medicamentos a precios asequibles, cuando los precios son tan altos que impiden a los países poder comprarlos.
30.Implementar esquemas que separen parcial o totalmente la financiación de la I+D del precio de los medicamentos.

Por otra parte, el Informe del Director General sobre Acceso a Medicamentos (A71/12, 19/3/2018), incluye un análisis y una serie de Acciones que pueden mejorar el acceso a medicamentos seguros, eficaces y de calidad (3).

En el análisis se afirma que el acceso a los medicamentos es una preocupación global a la vista del aumento de los precios de los nuevos medicamentos que crean una dificultad cada vez mayor sobre los sistemas de salud para que puedan ofrecer un acceso completo y asequible a la atención sanitaria.

La primera de las recomendaciones se refiere a desarrollar la voluntad política a nivel nacional y regional para asegurar la asequibilidad y disponibilidad de medicamentos, particularmente
-la implementación de políticas de precios y financiación que logren precios justos y
-la cobertura universal que reduzca los copagos

La segunda se refiere a la cooperación entre países en este campo.
La tercera propone consolidar y reforzar el trabajo de la OMS para el desarrollo de medicamentos (priorizar necesidades de investigación en función de necesidades de salud, a través del Observatorio Global; y avanzar en modelos de I+D como la Colaboración para la I+D de Antibióticos).
La cuarta se refiere a potenciar el Pool de Patentes de Medicamentos.
Y la quinta insiste en la necesidad de desarrollar la capacidad en los países para hacer un uso adecuado de las flexibilidades de los ADPIC.
Otras recomendaciones se refieren a la exigencia de transparencia en precios y costes, y a la lucha contra la corrupción.

Es interesante el Anexo 3 del Informe donde se incluyen las medidas que la OMS ha venido adoptando, comparándolas con las recomendaciones del Informe del Panel de Expertos de Naciones Unidas en relación con el Acceso a Medicamentos.

La Decisión de la Asamblea en relación con este Informe del Director General es elaborar una hoja de ruta subrayando el programa de la OMS en acceso a medicamentos, que incluya actividades para el periodo 2019-2023. Y enviar esta hoja de ruta a la Asamblea Mundial del año que viene para su consideración (4).